domingo, 29 de diciembre de 2013

Reto "Leyendo a los clásicos": términos y condiciones

¡Qué pena que no he tenido tiempo para leerlos todos!
No importa, ya lo haré. :)



¿CÓMO EMPEZAR EL AÑO!




Puesto que mi vida sin los libros carece de sentido, pues en ellos encuentro casi todo lo que anhelo...

 ¿Por qué no empezar el Año Nuevo con un fantástico reto!

Los blogs de De Palabras y Letras y El Bosque de Loba Roja han ideado un "reto" o "concurso" cuyo objetivo es hacer leer a las personas, que así lo deseen, clásicos y reseñarlos. (Lista a elegir)
Si lo consigues,  a parte de los magníficos conocimientos adquiridos (sobre todo culturales) podrás optar a un cheque regalo de $ 15 para comprar libros ( unos 10 € aprox.)


 Puedes elegir los que quieras, mínimo 5.

Mi lista es esta (que conste que me frenaron, de lo contrario hago un copy/paste de la original):


  1. La Iliada de Homero 
  2. Odisea de Homero(*)
  3. Las Guerras de las Galias de Julio César
  4. Eneida de Virgilio
  5. El Libro de Marco Polo de Marco Polo(*)
  6. El Libro del Buen Amor del Arcipreste de Hita
  7. Decamerón de Giovanni Boccaccio
  8. La Celestina de Fernando de Rojas (*)
  9. Lazarillo de Tormes Anónimo (*)
  10. Memorias de Ultratumba de Chateaubriand
  11. Cuentos de la Alhambra Washington Irving
  12. El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas
  13. El Capital de Karl Marx El Capital
  14. Nana de Emile Zola
  15. El Retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde
  16. Sandokan de Emilio Salgari
  17. Kim de Rudyard Kipling
  18. El Amante de Lady Chatterley de D.H. Lawrence
  19. Un Mundo Feliz de Aldous Huxley (*)
  20. Las Uvas de la Ira de John Steinbeck
  21. La Peste de Albert Camus  (*)











(¡? NO ES UN ERROR)
(*) Libros ya leídos

viernes, 13 de diciembre de 2013

GANADORES DE LA PRIMERA EDICIÓN DEL CONCURSO DE MICRORELATOS DE ANIMALES

Gracias a todos por participar, tanto con vuestro apoyo en la red como los que se han presentado a este concurso.



En esta primera edición del concurso de Microrelatos de animales se  han presentado 19 relatos (vamos aumentando poco a poco!! ;) ), podéis leerlos siguiendo la etiqueta RELATOS PARTICIPANTES.
Según lo expuesto en las bases:

El lote de dos libros es para KIKAKUNA y los 100 € son para la ASOCIACIÓN PROTECTORA VILA PEPA


Y los relatos ganadores que formarán parte del ebook son:

Recordamos a todos los participantes que la finalidad de este y los sucesivos concursos es la de editar un ebook de cuentos cuyos protagonistas sean animales. Los beneficios serán íntegramente donados a las asociaciones que participen en la elaboración de los microrelatos.
Bukus organizará tres concursos anuales de este tipo. Las bases del nuevo saldrán en febrero.


El lunes nos pondremos en contacto con todos los ganadores.
Buen fin de semana y os esperamos en la próxima edición con más regalos!! 




























































miércoles, 11 de diciembre de 2013

... vendrá el lobo y te comerá.


cannis lupus

¿Qué simboliza el lobo para en la actualidad?





        Durante siglos este precioso animal ha inspirado temor, pero no fue siempre así. Esta herencia cultural nos llega desde la Edad Media.

La climatología, las epidemias, el hambre no solo afectaron al hombre... El lobo movido por el mismo instinto de supervivencia entró en un círculo de migraciones parecidas a las de las poblaciones humanas y se desplazó en busca de comida; es cierto que en su búsqueda de alimentos entró en las ciudades y aldeas medievales (para nada comparables con las nuestras en la actualidad) y cómo depredador que es y siguiendo su naturaleza cazó a las presas más débiles de la manada humana: animales domésticos, ancianos y niños.


La omnipresente Iglesia, en aquella época, se encargó de mitificar su imagen (en algunos casos por pura ignorancia, y en otros, a propósito, encubriendo segundas intenciones). De sus sermones y doctrinas nos ha llegado a nuestros días como un animal perverso y demoníaco, con el que aun asustamos a nuestros niños con: Si no... vendrá el lobo y te comerá.



        ¿Cuántas veces hemos visto cazar a los Grandes Felinos de Áfica en los documentales? Inteligencia de grupo, hábitos adquiridos o heredados genéticamente, instinto depredador, necesidad de alimentarse,... Siempre cazan a los más débiles!

Por este motivo no hay nada de malvado en ellos, es supervivencia.




        Citando el refranero "No se puede pedir peras al Olmo", recordamos a los lectores que el Lobo es un animal salvaje, un depredador, carnívoro y cómo tal cumple su función en nuestro ecosistema. Mientras no olvidemos eso; el equilibrio estará asegurado.

        Recomiendo este libro: "En Boca del Lobo" no solo por difundir el lado menos mediático del lobo, sino porque también es necesario un cambio de mentalidad en la sociedad, ya no vivimos en la Edad Media, aunque algunos no se hayan dado cuenta.
El lobo tiene el mismo papel que el ser humano en la biosfera y en términos tanto relativos como absolutos el homo sapiens sapiens ha demostrado ser infinitamente más malvado y devastador que el canis lupus tanto para el resto de seres como para su propia especie.


¿De verdad es el lobo quién más asusta?














Juntos podemos cambiar el cuento...




viernes, 6 de diciembre de 2013

CONCURSO: GANA UNO DE ESTOS LIBROS


CONCURSOS BUKUS

Gana uno de los 10 libros eróticos


     La escritora Encarni Arcoya (una de las ganadoras del Premio Especial en la primera Edición de BukusCE) organiza un fácil e interesante concurso de cara a estas Navidades.
     Estas son las bases (aquí)

Y los premios son...


     ¡Cómo habréis observado el sacrificio es poco para tan buena recompensa!
Pero no todo acaba aquí!!
     Hemos elegido el mes de enero para dedicárselo a las novelas Bisexual de Vivian Stusser y Un profesor como regalo de Navidad de Encarni Arcoya.
Bukus regalará un Cheque Regalo de Amazon
por valor de 2 € para el mejor (*) comentario que se haya dejado en Amazon. (Uno para cada novela, el comentario tendrá que ser superior a 150 palabras, las fechas para valorar los comentarios son: del 1 de diciembre al 31 de enero)

Recordamos a todas las personas que deseen participar (a parte de escribir el comentario en Amazon):
  • Pagamos las reseñas, si te interesa puedes informarte aquí.














mejor (*): sup. rel. de bueno. Apropiado para un fin.
El comentario positivo o negativo ha de ser constructivo.


En lo referente a las 150 palabras: hemos contratado a una casi graduada en económicas para que cuente una a una las palabras de cada comentario de Amazon.




jueves, 5 de diciembre de 2013

PREMIOS LIBROS Y LITERATURA


Participamos en un concurso!!

       Siempre he creído que participar es lo importante, por ese motivo nos hemos apuntado a este concurso (si un blog que se dedica a hacer concursos literarios no participa y promueve otros, qué gracia tiene!!)
       Participamos con nuestra única reseña que de momento hemos hecho y de la que disponemos todos los derechos legales de autor ya que el resto de reseñas son de nuestros colaboradores. Reseñas que pagamos (infórmate aquí) pero únicamente para poder publicar en el blog y difundir a través de las redes sociales. Un intento más de promover a escritores noveles o que autoeditan.
La reseña con la que participamos para Libros y Literatura es... CULTRE. Saga I: Destino (jejeje INVOCACIÓN es una colaboración!!)

CULTRE. Saga I: Destino
       La historia en si se centra en la mítica y constante lucha entre el Bien y el Mal. Unas fuerzas oscuras encabezadas por Tyr, un cultroniano renegado, y Aranea un semidemonio y sus esbirros. Éstos pretenden desestabilizar el equilibrio que se sostiene gracias a los cinco Garques que gobiernan en Cultre:...
       El choque entre ambas fuerzas será inevitable y transportará a Bryant a la Tierra, concretamente a Sleepy Hollow, en busca del Monantí, siguiendo una antigua profecía escrita en unos manuscritos olvidados. Este ser (según dicha profecía) es el único con posibilidades de derrotar a Tyr y salvar a Cultre de la devastación.
       La confrontación no solo atrapará a los personajes en intrigas y traiciones sino que también les hará enfrentarse a sus peores miedos...


       El concurso lo organiza la web Libros y Literatura
Las bases del concurso son muy simples (leer bases), así que no tenéis escusa para no participar!!!


Este es el enlace para votar. Se empieza el 10 de Diciembre (Aquí)
Por favor, leedla bien!!


lunes, 2 de diciembre de 2013

CONCURSO ANIMALES: EL OSO PERDIDO


AUTOR: ARTZA


EL OSO PERDIDO


       Os voy a contar un cuento...
Hace aproximadamente nueve meses, un pobre cachorrón muy peludo, casi tanto como un oso, enfermó de leishmania y/o se hizo muuucho más grande de lo que esperaban sus dueños, y por estas "razones de peso" aquellos que prometieron protegerle, cuidarlo y mimarle hasta el fin de sus días, lo dejaron a su suerte, vagando por las calles de un pueblo.
Mientras vagaba por esas calles que no reconocía le sangraban las patitas, y de repente se le apareció un hada, que lo llevó a un sitio donde poder dormir bajo un techo y tener agua fresca y limpia para beber y un plato de comida todos los días, donde lo vio un medico y lo pusieron en tratamiento.
Aunque las hadillas y duendecillos que cuidaban de ese lugar se esmeraban para hacerlo feliz, no lo era del todo, allí había otros como él, pero no sabia porque razón no les gustaba, cuando salia a estirar sus patitas, no hacían más que ladrarle y porque las rejas que separaban sus habitaciones lo impedían, que sino se lo hubiesen comido.
       El pobre ansiaba un hogar para él solo, donde ser el centro de atención a todas horas, porque SE LO HABÍAN PROMETIDO DE PEQUEÑO!!! y también un hogar para sus compañeros aunque ellos no lo quisiera.
Pasaban los días y cada vez estaba más triste, pero de repente, un día llegó alguien especial, se acercó a su habitación y mientras lo acariciaba y lo peinaba para quitarle el exceso de pelo, le susurraba en el oído, "te voy a sacar de aquí, te lo prometo" y ya tenia ganas de vivir de nuevo, porque alguien que le daba cariño le había hecho una promesa, otra promesa sí, pero había algo en su interior que le decía que esta vez se cumpliría Esperó y esperó y al fin en marzo, cuando ya hacia casi medio año que estaba en esa residencia, vino su ángel a por él para llevarlo a su casa y mimarle y cuidarle como debía ser. Como deberían vivir todos y cada uno de aquellos angelitos de cuatro patas que habían compartido residencia con él. Esta residencia era Vedama Oliva, una protectora, porque protegen a los animalitos que seres despreciables no saben apreciar.
       Este cuento tiene doble final, un final feliz para el protagonista, el oso
("Artza") y otro no tan feliz para los que quedaron detrás, entre todos podemos hacer que sea un final 100% feliz.
¿NOS AYUDÁIS?


Relato participante para la asociación: Vedama Oliva


CONCURSO ANIMALES: OJOS DE LUNA



AUTOR: AURE NORA


OJOS DE LUNA


       Estábamos perfectamente, calentitos, juntos y, de repente, todo cambió. Empezamos a sentir la brisa, y a mamá, cuando nos daba de comer. Éramos muy felices, todos lo éramos. Sin previo aviso un día un destello muy fuerte nos cegó. “Mamá, apaga la luz”, dije, pero mamá ya no estaba y yo sólo veía a mis seis hermanitos. Estábamos solos, en un angosto lugar que parecía estar a medio construir.
Los humanos a veces nos daban de comer, pero siempre teníamos hambre, y empezaba a hacer mucho calor. Además, echábamos de menos a mamá. Desde que vimos la luz por primera vez no sabíamos nada de ella, algo que nos entristecía mucho.
       Un día, un grupo de humanos llegó a nuestro angosto hogar, con unas cajas extrañas, comida y hablando con cariño y dulzura. No entendíamos que querían hacer con nosotros, unos pequeños cruces de braco, y estábamos algo atemorizados: ellos eran demasiado grandes y nosotros demasiado pequeños. Yo era la única hembra, y algo tímida, y tenía miedo. Nos cargaron en brazos y nos llevaron a un coche, que empezó a moverse, aunque no sabíamos hacia donde.
       Llegamos a un lugar casi desierto, donde solo había escombros y alguna reja, pero cuando nos soltamos creímos estar en un gran palacio. No había nada más. Ni nadie más, aunque oíamos a los humanos hablar de otros como nosotros, algo que no entendíamos, puesto que allí no se veía a nadie.
-¿Dónde nos han traído?-preguntó Luisma, mi hermano- Tengo miedo.
-No lo sé, pero creo que no van a hacernos daño. Mira, traen algo en la mano. ¿Es comida? – contesté yo.
Los humanos nos alimentaron durante muchos días a mis hermanos y a mí. Éramos solo siete allí, solo nosotros. Recuerdo que a mí me llamaban “la elegante”, por mi mancha blanca alargada en el pecho, porque era como si llevara puesto un traje, y eso me enorgullecía.
       Pronto empezaron a aparecer otros compañeros a nuestro hogar. A veces eran nuestros humanos quien los traían consigo pero, otras veces, humanos desconocidos los lanzaban por encima de la valla en mitad de la noche, para luego huir en la oscuridad. La mayoría se sentían asustados durante los primeros días que pasaban en el refugio, pero nuestros humanos se preocupaban de que poco a poco recobraran la confianza en su especie, y al final siempre acababan jugando con nosotros.
       Yo era muy feliz en el lugar. Los humanos nos daban cariño y jugaban con nosotros, y yo me sentía afortunada por contar con la compañía de mis hermanos de sangre, aunque sintiera al resto de mis compañeros y a los humanos como mi otra familia, que crecía por momentos, con cada nuevo miembro llegado desde la calle.
       Pero hubo un día muy triste, que amaneció soleado y sin embargo fue el día más aciago de nuestra existencia. Una mañana llamé a mis hermanos, para avisarles de que pronto los humanos vendrían a darnos de comer, pero dos de mis hermanos no respondían. “Eh”, les decía, “despertad, ¡qué es muy tarde para estar descansando, dormilones!”. Pero no me contestaban. Intentamos por todos los medios que abrieran los ojos, pero fue en vano.
       Cuando nuestros amigos humanos llegaron, fueron a visitarnos, con una amplia sonrisa en la cara, que se fue apagando al descubrir que algunos de mis hermanos no les daban la bienvenida como nosotros. Entraron en nuestra casa y los cogieron en brazos. Los contemplaron con ojos entristecidos, y luego nos miraron a nosotros, para después sacarlos fuera del refugio. Esa fue la última vez que vi a mis dos hermanos.
Y, mientras, otros perros llegaban a nuestro refugio, y cada día aparecía una cara nueva. Además, nuestro palacio se iba haciendo cada vez más grande, y poco a poco nuestros humanos trabajaban en el recinto para que cada día estuviera mejor, aunque solíamos escuchar que “ojalá contaran con más ayuda”, si bien es cierto que nunca tuvimos queja, porque siempre nos trataban como a reyes y nunca nos faltaba nada.
       Una noche empecé a sentirme mal, muy mal, me dolía la tripa y no sabía por qué. Bebí un poco de agua e intenté dormir algo, pensando que no sería nada, y que al día siguiente todo habría pasado. Sin embargo, cuando desperté sentí un dolor aún más fuerte que la noche anterior, y cuando miré hacia abajo descubrí horrorizaba que algo alargado me sobresalía y estaba sangrando. Cuando los humanos llegaron en sus coches y escucharon mi lamento, corrieron hacia mí para saber lo que ocurría. Rápidamente me sacaron de allí y visitamos a un señor con una bata blanca que me daba mucho miedo. Me hicieron todo tipo de cosas, cosas que no entendía, pero que hicieron que empezara a sentirme mejor. Escuché la palabra “colon” varias veces, pero no sabía a qué se referían, hasta que me dormí, para después despertar y comprobar que ya no me sobresalía nada. Afortunadamente, superar esto me hizo más fuerte, y cuando me ocurrió otras dos veces más ya no tuve tanto miedo, porque los humanos siempre me apoyaron.
       Uno de ellos me tuvo en su casa tras la operación, y me cuidó como si realmente fuera mi padre. Estuve muchos días sin ver a mis hermanos, descansando mientras estaba dolorida, así que les eché mucho de menos.
Sin embargo, tras mi recuperación, mi regreso no sucedió del modo que yo esperaba. Mis hermanos consideraron que yo les había abandonado, tal y como había hecho nuestra madre con nosotros poco después de nacer, y me dieron de lado en el mismo momento en el que puse las patas en la puerta de la que yo creía “mi casa”. No permitieron mi regreso y no se portaron bien conmigo, así que me puse muy triste.
Cuando los humanos no estaban cerca, yo huía de la jaula de mis hermanos. No me sentía cómoda ahí si no me querían con ellos. Creo que los humanos querían cambiar de sitio, para que estuviera más cómoda, pero yo no quería estar ahí, yo quería estar en mi casa, con mis hermanos, y si ellos no me dejaban acompañarles yo no quería nuevos compañeros ni un nuevo hogar. Así que, cuando los humanos se fueron y nos dejaron solos, trepé y trepé hasta escapar de aquel lugar y, como estar dentro del refugio también me entristecía, decidí salir a la calle. No quería ir más lejos, sólo me acurruqué en la puerta, para no volver a entrar.
       Mis humanos se asustaron al verme fuera, y temían que me hubiera ocurrido algo, así que me alimentaron y volvieron a meterme dentro del recinto. Pero volvía a escapar una y otra vez, hasta que entendieron que no quería salir de sus vidas, sólo del refugio en el que también estaban mis hermanos, que ya no me aceptaban. Paseaba a veces por los alrededores, y algunas personas me acariciaban cuando me veían, pero había oído historias sobre humanos que maltrataban a sus perros, y recordaba a los que había visto abandonar a varios amigos, así que cuando me encontraba a alguien que no me gustaba, me escondía.
       Era distinto a cuando veía a mis humanos, porque les recibía con mi cola bien alta y una sonrisa amplia. Ellos se acercaban para abrazarme y acariciarme, y no intentaban obligarme a entrar, por lo que yo me sentía muy feliz. Fueron días muy felices y, aunque no pasaba mucho tiempo con mis otros amigos caninos, ya no me sentía tan triste.
Además, un día apareció otro perro que se quedó conmigo fuera, Moro. Estuvimos juntos durante mucho tiempo, no nos gustaba estar el uno sin el otro. Si él se marchaba a dar un paseo, o a buscar algo, yo no me movía del sitio hasta que volvía conmigo. Le tenía un gran cariño, y nos gustaba caminar cerca de nuestra casa. Íbamos a todos lados juntos. Pero mi Moro empezó a perder visión en un ojo, y cada vez hacíamos menos cosas fuera de nuestro sitio. Él estaba siempre contento, pero yo sabía que se sentía triste porque no podía estar como antes. Hasta que un día desapareció y no supe más de él. Me quedé muy triste, y fue peor cuando supe que otro de mis hermanos había muerto, pero mis humanos siempre estuvieron ahí para animarme. Y yo volví a mi rutina, a pasear sola y a permanecer sola en la puerta del refugio.
Sin embargo, reconozco que un día hice algo que no debía: me colé en casa de otros humanos sin permiso, y cuando se dieron cuenta me echaron de allí de muy mala forma. Días después vi como el amo de la casa se acercó a “la nuestra” para hablar con mis humanos, así que yo me asusté. Mis humanos no se enfadaron conmigo, pero me obligaron a entrar al recinto, aunque me dejaron fuera de las casas mientras me construían una para mí y otro hermano, y yo obedecí sin rechistar, sabía que era mi castigo por haberme portado mal.
De nuevo estuve con mis amigos caninos y, aunque no pasaba mucho tiempo con ellos, me gustaba tenerlos cerca. Me gustaba ver sus caras cada día, al igual que la de mis humanos, Pero, al igual que casi todos los días conocíamos a alguien nuevo, otras veces dejábamos de verlo para siempre.
       Los humanos parecían muy contentos por ello, cuando les ponían una cadena, los montaban en una caja muy rara con una pequeña verja, y se los llevaban para siempre, para no volver jamás. Les oíamos decir que iban a ser muy felices, y que nunca volverían a estar solos o tristes, que les iban a querer mucho, pero yo no lo entendía, y mientras el resto se quedaba compungido. Incluso llegué a ver como algunos de mis hermanos se marchaban sin despedirse, hasta que sólo quedamos Luisma y yo. Manteníamos una relación bastante escasa, y sólo nos saludábamos cuando era estrictamente necesario e inevitable.
       Me llevaba bien con otro amigo que andaba suelto por el lugar. La verdad es que era un animal muy agradable y simpático, y los humanos le mostraban mucho afecto y comentaban “lo dócil y cariñoso que era Eclipse”, aunque todavía está buscando un amo que reparase en ello. Los dos nos respetábamos, y me gustaba tener un acompañante con el que estar y que pidiera tan poco a cambio. Aunque, un día llegó una perra pequeña, y empezó a dejarme de lado, y a preocuparse únicamente por ella, cuidando que no le pasara nada y que estuviera siempre bien atendida. Me sentí un poco celosa, pero sabía que ella no podría estar en mejores manos.
Cuando nos construyeron una casa a Luisma y a mí, él seguía guardándome rencor, y aunque era sin motivo, yo tampoco me sentía cómoda con él, así que seguía trepando y seguía saliendo fuera de la jaula, aunque esta vez ya no salía fuera del recinto, me quedaba dentro de la valla, sola. Hasta que me hicieron una casa en la que estaba todo el día, aunque es cierto que alguna vez me escapaba y trepaba la valla de fuera, para dar un paseo por la calle y luego volver.
       Y mientras, dentro seguían construyendo más casas para mis compañeros, y seguían mejorando poco a poco las instalaciones. Y seguían apareciendo nuevos perros que llegaban en estados muy diferentes. Algunos llegaban bien, otros llegaban desnutridos y otros llegaban con alguna herida, o con alguna pata rota y muy mal. Yo me asustaba al verlos, pero mis humanos intentaban por todos los medios que todos ellos se recuperaran y pudieran irse después, como habían hecho tantos y tantos otros.
Hasta que un día me llegó a mí. No sabía dónde me llevaban y me asusté. Pensé: “Me llevan a ese sitio, ese lugar desconocido dónde van todos los perros que desaparecen y no vuelven más. Y a mí me gusta estar aquí, me gusta este sitio y estar con mis humanos, que tanto me quieren”. Pero me metieron en un coche y viajé, viajé lo que a mí me pareció una eternidad, hasta que de repente el coche paró y abrieron una puerta.
En la puerta había otras personas. Hablaban un idioma extraño que yo no entendía, pero todas me sonreían y acariciaban, y de repente empecé a no tener miedo. Me llevaron a una casa muy distinta a la mía. Era muy grande y fuera había un jardín enorme, en el que podía correr libremente. Me prepararon una cama calentita y cuencos con abundante comida y agua. Había salido de un palacio para ir a otro mejor, y pensé que si mis compañeros perrunos habían ido a un lugar parecido al mío, era normal que mis humanos del refugio estuvieran tan contentos por ellos. Esperaba que así fuera, que vivieran muy felices, y que mi hermano también encontrara un lugar así pronto. Echo de menos a mis amigos humanos, porque estuve con ellos seis años en los que se portaron muy bien conmigo, y me cuidaron como si fuera su propia hija, pero sé que ellos están felices por mí ahora, porque saben que estoy en muy buenas manos y no me falta nada. Y eso es lo que me hace más feliz, recordar sus palabras: “Te echaremos de menos, Luna”.


Relato participante para la asociación: Asociación Ecologista Mágina Animal


domingo, 1 de diciembre de 2013

CONCURSO ANIMALES: NOVIEMBRE


AUTOR: BICHA


NOVIEMBRE


       Es septiembre y acabamos de nacer mis hermanos y yo. Mi mamá nos dice mientras amamantamos que vivimos en un lugar muy bonito, con un precioso jardín y un huerto. Dentro de una semana, oiremos muchas voces, pero no debemos asustarnos, nos cuenta. Son niños que regresan a la escuela y ellos son buenos, dejan comida por todas partes a la hora del recreo. Cuando tengamos edad suficiente, ella nos enseñará cuándo será prudente salir y encontrar esos restos de almuerzos tan ricos. Mientras tanto, el huerto nos dará refugio, por ahora nadie vendrá a cultivar nada allí.

…...

       Han pasado dos meses, mis hermanos y yo ya salimos a jugar por el huerto algunas tardes. Mi madre dice que mañana haremos una salida a la hora del recreo para buscar los trocitos de delicias que los niños dejan caer al suelo. Tengo dos hermanitos atigrados casi como mi mamá y yo soy negro. Mi papá debe ser ese gato grande y oscuro que ronda por las calles aledañas a la escuela y que a veces se da una vuelta por el patio donde vivimos. No es muy sociable, pero me cae bien.

…...

       Llevamos varios días asomándonos a la hora del recreo. Los niños se ponen muy contentos al vernos y nos echan trocitos de jamón o de pan. Mi madre nos ha advertido que, aunque parezcan simpáticos, no nos acerquemos a ellos, pues no los conocemos lo suficiente. Siempre dice que lo más seguro para un gato callejero es la desconfianza. Corremos por el jardín y los niños nos siguen, no parecen tener malas intenciones, pero mejor hacer caso a mamá. Nuestra agilidad hace que nos pierdan pronto la pista, ¡esto es muy divertido!

…...

       Hoy ha pasado algo muy raro a la hora en que todos se marchan a casa. Mis hermanos y yo hemos salido con el silencio, como siempre, a buscar algún resto de almuerzo más. De repente hemos encontrado un manjar muy apetecible dentro de un tubo con rejas. El tubo estaba abierto, mis hermanos han entrado primero y yo he esperado por si venía alguien. De repente, una puerta metálica ha cerrado la entrada al tubo con un gran ruido y he saltado por instinto a esconderme.
¡Mis hermanos están ahí dentro! Llamé a mamá con todas mis fuerzas, pero dos hombres vinieron y levantaron el tubo enrejado con mis hermanos dentro. ¡Se los llevan!
       Cuando se han ido, he salido de mi escondite y he buscado a mi madre. Le he contado lo que ha ocurrido y ella ha suspirado. Cuando ella era pequeña, me explica, también hicieron lo mismo con sus hermanos. Nunca los volvió a ver y aunque volvieron varias veces esos hombres a poner el tubo, que se llama jaula, ella no entró ahí y por eso se salvó. Al cabo del tiempo, los gatos del lugar le contaron lo que ocurría. Aquello era un colegio donde, a pesar de enseñar a los niños el amor a la naturaleza, los directivos consideraban a los gatos del jardín como una plaga y llamaban a los exterminadores que cazaban con esa jaula a los gatos y nunca más se volvía a saber de ellos...
       Me he puesto muy triste, pero mamá dice que si soy más listo que ellos y no me dejo vencer por el hambre, me quedaré allí para siempre con ella.
Mira esa mujer, me dice mi madre, es una maestra y fue la única persona que lloró el día que se llevaron a tus hermanos; se dio cuenta ese día de lo que ocurría aquí. Mientras nos alejamos por el patio, me dice que puede que haya un rayo de esperanza para nosotros...

Relato participante para la asociación: Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Villena (Alicante)

sábado, 30 de noviembre de 2013

GANADORES DE LA PRIMERA EDICIÓN DEL CONCURSO SIGUE UNA ESCENA DE BUKUS (#BukusCE)


CONCURSO DE RELATOS BUKUSONLINE #BUKUSCE


Gracias a todos por participar, tanto con vuestro apoyo en la red como los que se han presentado a este concurso.


En esta primera edición de BukusCE y tras nuestros 6 primeros meses de vida hemos conseguido que concursen 13 relatos, podéis leerlos siguiendo la etiqueta Relato concursante en #BukusCE.

Según lo expuesto en las bases:
  • Para menos de 70 participantes en la categoría de mayores de 16 años, el primer premio pasará a ser  un ebook Kindle y desaparece el segundo premio.  

    Desde Bukus queremos agradecer a todos los participantes, tanto a los que han continuado escenas de libros "marcados" como a los que han elegido las otras novelas, por eso se sustituye el premio del "Kit del escritor" (premio que se otorgaba únicamente a los relatos que continuasen escenas de libros marcados) por un cheque regalo en Amazon para TODOS LOS PARTICIPANTES DEL CONCURSO y a Juan Luis Ortiz por VALOR DE 5€*.

El Sr. Juan Luis Ortiz acertó la procedencia de nuestro eslogan. (Eslogan Original)
"Se buscan #lectores para un concurso peligroso. Largos días de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida de los mundos de las novelas. Honor y reconocimiento en caso de éxito. Posibilidad de ganar una tablet o un ebook. #BukusCE http://bit.ly/18yTg3d"

PREMIOS:
Categoría Fantasía/Ciencia-Ficción, otorgado por Tierra Quebrada:consultar

Categoría Pergamino con Tinta: consultar

Categoría Especial de Bukus:

Premio otorgado a:

       Por el elevado número de visitas que han tenido estos relatos y la gran aceptación entre los internautas, las escritoras de estos relatos han sido premiadas con TODOS LOS GASTOS PAGADOS en la elaboración de un ebook. No solo se les paga la maquetación, edición, portadas,... sino que también de los beneficios de la venta del libro, Bukus únicamente se quedará el 10% para cubrir gastos, quedando el 90 % de los beneficios a repartir a partes iguales entre las 3 escritoras.
       El libro recopilatorio de tres historias diferentes que crearán enlaza con la Segunda Edición de BukusCE cuyas bases saldrán el 1 de enero del 2014y estará abierto a todas las personas mayores de 16 años y constará de una escena que los participantes habrán de seguir.
       En esta edición también contaremos con la inestimable colaboración de Pergamino Con Tinta y Tierra Quebra y en especial su Proyecto Golem por apoyar y difundir el amplio mundo de la fantasía en español.



Primer premio Bukus:
La elección del relato ganador ha sido difícil y ha estado bastante igualada, pero a las 20:17 del 30 de noviembre, al fin ha ganado por 1 voto de más:
  • Relato ganador del ebook Kindle




Gracias a todos y os esperamos en la Segunda Edición con más premios!!


www.bukus.com







(*)Para países que no tengan el euro como moneda será la equivalencia a éste.



sábado, 23 de noviembre de 2013

CONCURSO ANIMALES: DEMASIADO CIERTO PARA SER MENTIRA

AUTOR: ROSARIO


 
DEMASIADO CIERTO PARA SER MENTIRA

Simón, un pequeño cachorrito de chihuahua de tres meses de edad había nacido en una jaula limpia y amplia de una asociación sevillana al sur de Andalucía una calurosa noche de primavera. Como en un patio de vecinos de celdas de metal, los demás ejemplares de diversas razas fueron testigos mudos, temerosos y expectantes del alumbramiento.
Su madre, Luna, una bella chihuahua famosa y envidiada por todas las demás hembras de la vecindad, había sufrido mucho en el parto. Aquella noche nacieron dos cachorros pero solo uno consiguió salir adelante. Ansiando por respirar vida como si la tomara toda de un sorbo, llegó al mundo el pequeño Simón.
Con los meses, el pequeño cachorro, se había convertido en un perrito alocado y juguetón de piel fina como el satén.
El color de su pelaje era castaño. Tres calcetines blancos en sus patitas y una estrella alargada en su pecho lo hacían especial. Sus pequeñas orejas puntiagudas como cuernos de caracol le daban un aspecto simpático y vivaracho.
Su juego preferido consistía en tumbarse panza arriba y dejar que el sol recalentara su regordeta y redonda barriguita. A Simón, le encantaba el sol y se ponía muy furioso cuando las nubes lo cubrían.
-¡¿Por qué?! -gritaba ofuscado.
-Debes tener paciencia, hijo. Aunque no lo veas, el sol sigue estando ahí. -Le decía su madre lamiéndole la cabecita con ternura.
A Simón también le gustaba correr por el patio y juguetear con las finas bridas de hierbas que asomaban entre el vallado de metal y el suelo. Mordisqueaba gustoso la hierba y saboreaba el frescor en su paladar.
Cuando el pequeño despertaba cada mañana, sabía que en cuanto el sol se colara por su caseta y le abrieran la verja de su jaula, podría salir a corretear y tumbarse panza arriba. Siempre admiraba los verdes prados que se podían vislumbrar desde la valla en la que le encantaba restregar su lomo.
Una vez todo el vecindario salía al patio aprovechando su libertad, se desparramaban en todas direcciones. Los más viejos, elegían un sitio tranquilo donde tumbarse a recalentar sus desgastados huesos sin que nadie les molestase, o a pasear pegados a la pared; pero ya apenas paseaban, se limitaban a deambular de un lado a otro con la cabeza baja y la mirada perdida entre sus patas delanteras con marcada satisfacción.
Toda la manada se dirigía insensiblemente hacía el mismo lado, como una coreografía ensayada.
A Simón, le encantaba juguetear con su madre. Arrancaba la hierba de la orilla de la alambrada echándola hacia arriba y golpeando el suelo con sus delgadas patitas. Luna, ladraba jugueteando con su hijo, feliz y agradecida a la vida por aquel regalo que le había llenado de nuevo el alma de esperanza.
Luna, había sido robada de la puerta de la casa de sus dueños. Fue pura diversión y nunca la devolvieron a su lugar. Pasó de mano en mano. Se negó a ser feliz con otros dueños. Ella quería a los suyos, y finalmente fue abandonada en la puerta de la perrera.
Uno de los cachorros más pequeños, un mestizo negro y de cabeza voluminosa, con el tupé erizado entre ambas orejas y con la cola inclinada hacia un lado seguía con la mirada entontecida las carreras de sus camaradas, como si tratara de explicarse a qué conducían aquellos alardes de resistencia.
Otros cachorritos parecían espantados. Algunos, sordos al llamamiento de sus madres, corrían en dirección opuesta a ellas, ladrando con toda la fuerza de sus jóvenes pulmones.
El grupo más alegre era el de las hembras de dos a tres años, éstas se paseaban todas juntas como señoritas, y se mantenían apartadas de las demás. Se agrupaban apoyando sus cabezas en el cuello de las otras, ladrando y saltando. De pronto, empezaban a dar brincos con la cola levantada y rompían a correr unas en torno a las otras. La más hermosa y la más traviesa del grupo era una Yorkshire cruzada, color ceniza con el pelo largo. Todas las demás imitaban sus juegos y la seguían a todas partes. Era la que daba el tono a la reunión.
Después de juguetear durante horas con su madre, Simón se tumbaba junto a ella, panza arriba.
-¡Cuéntamelo otra vez mami, cuéntamelo! -pedía con entusiasmo.
-Pues una vez, yo vivía con personas que me querían muuucho, en una casa grande…
-¿Qué es una casa grande, mami? ¿Qué es? ¿Qué es?
-Es un lugar calentito y acogedor donde solo vivíamos mis dueños y yo.
-¿Y que son uno dueños, mami? ¿Qué es? ¿Qué es?
-Unos dueños, son las personas que cuidan de ti y te quieren y te dan de comer.
-¿Cómo aquí? ¿Susi, Lupe, Juan y Samuel?
-Sí, cariño, ellos son nuestros dueños ahora.
-¿Ellos nos quieren, mami?
-Claro que nos quieren.
Simón se siente satisfecho con la explicación de su madre y refriega gustoso su lomo contra el suelo.
-Entonces, había veces que yo me enroscaba en el sofá -continuó Luna- y Ross, mi dueña, me abraza y me acariciaba como solo en el mundo ella sabía hacerlo.
-¿Y Qué es un sofá, mami? ¿Qué es? ¿Qué es?
-Es un lugar blandito, calentito y esponjoso donde los humanos se pasan gran parte del día y a veces lo comparten con nosotros.
-¡Eso que te cuenta tu madre es mentira, hijo! -se quejó Rony-. No te creas una sola palabra.
Rony, era un viejo Schnauzer que escuchaba la historia tumbado a al lado de la pareja.
-¿Ves esto? -prosiguió molesto levantando la cabeza y dejándose ver el cuello-. Es la marca de la cadena. Yo nunca conocí un sofá de esos de los que dice tu madre. Siempre estaba amarrado a un árbol con una enorme cadena que me hacía mucho daño, y solo cuando se acordaban me daban de comer.
Simón, con sus redondos y huevones ojos abiertos como dos bolas de pienso en un plato vacío, miró a su madre asustado.
-¿Y ves esta otra marca? -dijo estirando la pata y mostrando un enorme círculo sin pelos-. Me atropelló un coche mientras deambulaba por la carretera donde mis dueños me dejaron en el arcén.
-¡Vamos, Rony, deja a mi cría en paz! -replicó Luna- ¡Aquí el único que miente eres tú!
Rony, se levantó con dificultad, apoyando con gesto de dolor sus cuatro viejas patas en el suelo.
-¡Créeme chico, los únicos dueños que te querrán están aquí! -dijo, alejándose del lugar.
Por la mañana el sol se había elevado por encima de los árboles, y bañaba con sus brillantes rayos la pradera y el río que se podía ver a través de la alambrada. El rocío iba desapareciendo poco a poco; ya sólo se veían algunas notas esparcidas aquí y allá. Los vapores de la mañana se desvanecían y únicamente se levantaba algún que otro jirón de niebla tenue en las orillas del río. La calma reinaba en el espacio. Más allá de la margen opuesta se divisaba un campo de trigo, verde y todavía fresco.
Las emanaciones de las flores y de la jugosa hierba embalsamaban la atmósfera. A lo lejos se oía cantar al cuco, y Simón, tendido de espaldas bajo el sol, contó las mirlas negras como el azabache que revoloteaban por los aires por encima del patio. Una liebre, sorprendida por el animal al otro lado de la valla, huyó a todo escape, se agazapó luego detrás de una mata y enderezó las orejas. Ligeras nubecillas se agrupaban como nevados copos delante del sol, y Simón torció el gesto.
-¿Qué ocurre pequeño? -preguntó su madre preocupada.
-Ya están esas nubes cubriendo sol.
-No pasa nada por eso, cariño.
-Sí pasa -contestó ofuscado-. El sol desaparece, y eso no me gusta.
-El sol nunca desaparece, mi pequeña cría. El sol siempre estará ahí aunque no puedas verlo. -Le explicó a la vez que arrimaba su hocico a la pequeña oreja de su hijo y olisqueaba.
Simón, siguió mirando al cielo.
Pasaron unos días, y una mañana en la que el cachorrito había inventado un juego nuevo para él, que consistía en saltar y correr con la cola levantada en forma de penacho alrededor de una diminuta piedra, ya hacía su vigesimosexta vuelta cuando observó que a lo lejos se acercaban tres bultos.
Simón miró a las tres personas, el más alto era Juan, uno de sus dueños. Corrió a saludarlo con alegría y luego reparó en los dos rostros nuevos para él con esa mirada vivaz que le caracterizaba. Uno de ellos era un niño, debía tener unos diez años. Quedó paralizado por el júbilo del animal. El chico lo miraba boquiabierto con sus grandes ojos azules. Tenía una cara graciosa y llena de pequeñas pecas. El cachorro que le encantaba curiosear se acercó, olisqueó sus pies y quiso saborear aquellos cordones color hierba cuando Juan se quitó la gorra y con ella sacudió el hocico de Simón. El niño empezó a reír, su padre también y el cachorro dio un salto simpático hacia atrás.
Simón y su madre fueron adoptados por aquella cariñosa familia. El pequeño cachorro se negó a abandonar a su madre, corrió a su alrededor sin parar, utilizando aquel nuevo juego para llamar la atención del niño y su padre. Y todos se dieron cuenta de la intención del animal.
Salían a pasear por el campo cada mañana y jugaban. Cuando llegaban a lo alto de la colina, el niño, quitaba las correas de sus cuellos para dejarlos correr. Él corría a su lado, y juntos pasaban largas horas hasta quedar extenuados por el cansancio y el calor. Simón, aprendió a responder a la llamada que el niño le hacía desde lejos corriendo en su busca. El chico juntaba ambas manos y soplaba por un extremo, emitía un ruidillo y en cuanto el animal se aproximaba éste le premiaba con una golosina.
El prado estaba cubierto de rocío y de niebla que se elevaba con lentitud a medida que el sol brillaba con una mayor intensidad, se dirigió hacia el río mordisqueando la hierba y meneando la cola.
-¡Mira cuánta agua, mamá! -gritó el pequeño.
-Se llama río, cariño.
Desde allí, se podían ver las rejas del lugar donde habían dejado tantos recuerdos. Estaban justo al otro lado.
Fue hacia el sitio en que la margen del río tenía menor pendiente, sumergió sus patitas en el agua y empezó a beber con avidez. A medida que su cuerpo se hinchaba, experimentaba un dulce bienestar y agitaba con más satisfacción la delgada cola. Cuando hubo acabado, levantó uno después de otro, las cuatro patas metidas en el agua; sacudió la cabeza para apartar las gotitas de agua de sus bigotes, y se alejó para tumbarse bajo el sol tranquilamente.
Luna, se tumbó a su lado.
Simón, giró sobre su cuerpo y miró la alambrada.
-¿Aquel perro es Rony, mamá?
-Sí, cariño. Es Rony.
-Nos está mirando. ¿No saldrá nunca de allí?
-¿Recuerdas la niebla de esta mañana, pequeño mío?
-Sí, era muy fea. Me gusta más este sol. -Simón, restriega su espalda contra la hierba.
-¿Viste como las nubes fueron desapareciendo?
El cachorro asintió con sus redondos ojos cerrados.
-Hay que tener paciencia y saber esperar, pequeño Simón. El sol sieeeempre está ahí, detrás de las nubes, de las tormentas y de los rayos, simplemente hay que tener esperanzas. Siempre mirabas este río desde la otra orilla. Hay que saber mirar más lejos.
-Entonces… ¿esas historias que contaba el viejo Rony no ocurrirán jamás?
-Demasiado… demasiado… cierto para ser mentira, pequeño Simón.

Relato concursante por la Asociación LASA (La Sonrisa Animal)


martes, 12 de noviembre de 2013

II PARTE DEL RELATO SUYA, CUERPO Y ALMA




Si te gustó el relato escrito por BogEntendemos ambientado en la novela Suya, Cuerpo y Alma aquí tienes la segunda parte: Continuación

Si quieres leer esta novela: Suya, cuerpo y alma - Volumen 1

domingo, 10 de noviembre de 2013

LIEBSTER AWARD #1


LIEBSTER AWARD






       Hoy, después de 23 días desde que se nos notificara oficialmente que habíamos sido galardonados con un Liebster Award, podemos (por fin) continuar con el legado. Igualmente repetimos nuestro más sincero agradecimiento a Tierra Quebrada por elegirnos.





1. Hay que poseer un Liesbter Award para poder nominar a un total de 5 ó 11 ó 20 Blogs.
2. Ser un blog con menos de 200 seguidores, para blogs con más de 200 es un Best Blogs Awards
3. Has de hacerte seguidor del Blog que te ha nominado y visitar a los 10 Blogs restantes.
4. Has de contestar las 11 preguntas formuladas por el blog que te ha nominado.
5. Has de nominar a tus 5 ó 11 ó 20 Blogs, se ha de hacerles saber de su nominación
6. Formular tus 11 preguntas para los blogs nominados.



       Estas son mis 11 preguntas, cortesía de Tierra Quebrada:

1. ¿Cuál es tu personaje preferido de Alicia en el País de las Maravillas y por qué?
El Sombrerero Loco. Porqué prefiero celebrar los NO CUMPLEAÑOS (son más ;)) Pero la verdad es que entre mis amigos y familia no cuela!!

¡Feliz feliz no cumpleaños a mí!
¿A quién?
¡A mí!
¿A tú?

¡Feliz feliz no cumpleaños te doy!
¿A mí?
¡A tú!
¿A mí?

Brindemos por el día
con dos tazas de buen té.
¡Feliz feliz no cumpleaños
a los dos!

Bien sabido es que tienes tú un cumpleaños.
Imagínate, uno solamente al año.
Ah, pero te quedan 364 días de no cumpleaños.
Precisamente son los que celebramos aquí.

¡Feliz feliz no cumpleaños!
¿A mí?
¡A tú!
¡Feliz feliz no cumpleaños!
¿Para mí?
¡Para tú!

Que los pases muy felices
y ahora sóplale a la luz.
¡Feliz feliz no cumpleaños a tú!



2. ¿Cuál es el ingrediente secreto de la Coca-Cola?
Esa información me la extrajeron los espías de la T.I.A. y después me borraron la memoria con un extractor de fórmulas secretas. Actualmente sólo Edward Snowden puede acceder a ese archivo.
3. ¿Cuál crees que es la mejor adaptación cinematográfica que se ha hecho de un libro?
Cuando la encuentre contestaré a esta pregunta...
4. ¿Qué significa para ti escribir un blog?
Muchas horas delante del ordenador




5. ¿Te has planteado escribir un blog sobre cine alguna vez?
No.
6. ¿Has conocido personalmente a algún blogger de los que lees habitualmente?
La verdad es que no! Supongo que no tengo tiempo para viajar, están todos muy repartidos por la Península.
7. ¿Si pudieras empezar de nuevo con tu blog que cosas no repetirías?
Nada, me gusta tal y como está.
8. ¿Qué otro premio dentro del mundo de los blogs te gustaría recibir?
Siendo sincera, desconozco los premios que existen para los blogeros. Hace poco que tengo el blog y por ahora me conformo con ver como crecemos poco a poco, para los premios ya habrá tiempo...(o no!)
9. ¿Qué es lo que más echarías en falta si mañana te despiertas en un mundo completamente desconocido para ti?
A mi marido y a mis perros.
10. ¿Crees que la inmortalidad es un don o un castigo? (razona tu respuesta)
Para mí sería un castigo ver morir todo lo que amo.
11. ¿Qué te gustaría preguntarme antes de que todo esto acabe?
¿Dónde compras el polvo de hadas ese que le echas al zumo de naranja? Lo digo para dejar el café!! ;)


Hasta aquí las simpáticas preguntas de Aven y Nunn.



        Ahora vienen mis 11 preguntas

1. ¿Te gusta leer? (Si la respuesta es negativa te retiro el galardón)

2. ¿Por qué empezaste a escribir un blog?

3. A día de hoy, ¿se han cumplido tus expectativas con los resultados obtenidos por el blog?

4. ¿Qué género literario crees que se adapta mejor a tus sueños, fantasías...?

5. Si tuvieras que basar tu vida en una novela que hayas leído, ¿cuál sería? (¿Qué novela se ajusta más a tu vida?)

6. ¿De qué novela te gustaría ser el protagonista y vivir sus aventuras?

7. ¿Qué héroe/personaje principal debería haber muerto en el primer capítulo?

8. ¿Qué malvado/personaje secundario habrías absuelto del funesto final que su escritor le tenía reservado?

9. ¿Qué novela, después de haberla terminado de leer, has seguido pensando en ella y en sus personajes, días después? ¿Por qué?

10. ¿Has escrito una novela o tienes en mente hacerlo? (Si la respuesta es afirmativa dinos su título)


       Y la última!!


11. Después de comprobar por ti mismo (si aún no lo has comprobado ya lo harás) lo mal que está el mundo del libro, ¿te has planteado dedicarte hacer ganchillo?



        Mis 11 blogs elegidos son:


       Sé perfectamente que los 3 primeros tienen más de 200 seguidores y que no entrarían en esta categoría, pero son blogs/webs que sigo y me gustan mucho, por eso aprovecho esta oportunidad para darles un poco más de difusión.

Enhorabuena a todos!!

viernes, 8 de noviembre de 2013

CONCURSO ANIMALES: TRUFO

TRUFO, CONCURSO DE RELATOS DE ANIMALES
AUTOR: Trufico



TRUFO, MEDICINA




        El Yuyu era el rey de la casa. Con doce años, nos había proporcionado muchos momentos de felicidad. Pero, desde hacía dos años, estaba muy enfermo, ciego y sordo, y con una insuficiencia cardiaca que le hacía estar todo el día tumbado en su alfombrilla, sin moverse. Estaba desahuciado, pero seguía vivo. Por aquella época una amiga nos ofreció un cachorro de labrador, Trufo, con el que no sabía que hacer. Nos lo quedamos, pensando que el Yuyu estaba muriendo, y que, haciendo un esfuerzo, Trufo encontraría un hueco en casa, si bien no podíamos manejarnos con dos perros, pero iba a ser por pocos días.
        Y Trufo, con mes y medio, aterrizó en el salón. Se acercó al Yuyu, lo olió, e inmediatamente decidió que aquel viejillo moribundo era su padre, por lo que obró en consecuencia, acurrucándose junto a él, pese a los gruñidos de protesta. Y, en ese mismo momento, se obró el milagro. El Yuyu, renqueando, se levantó y fue a buscar su juguete favorito, seguido, por supuesto, por el cachorro, que daba saltos de alegría.


        Fueron pasando los días, y el Yuyu, en su papel de padre, se levantaba, avisaba, se movía, enseñando al Trufo lo correcto y lo que no se podía hacer. Comían juntos, empezaron a jugar a ratos, y, poco a poco, gracias al ejercicio, el corazón del viejillo resucitó, y la actividad volvió al cuerpecillo medio muerto.
        Y así pasó un año, un año entero lleno de felicidad. El perro joven se convirtió en el lazarillo de su “padre”, que estaba ciego, lo acompañaba, jugaba con él, no le quitaba ojo, respetaba su autoridad, pese a ser del triple de tamaño… Y los demás mirábamos asombrados y felices el milagro.
        Yuyu murió un año después, un año lleno de juegos y alegría. Fue enterrado en la sierra, bajo un manzano, cuyos frutos vuelven a nosotros cada verano. Y Trufo, nuestro rescatador, lloró durante muchos días su orfandad, sin querer comer ni jugar. Siempre que vamos al pueblo, nuestro Perro Medicina acude, raudo, bajo el árbol donde descansa su padre, escarba un poco, da varios saltos y ladra, contento, a la vida y al recuerdo del perrillo desahuciado al que él, sin esfuerzo, le regaló un año entero de felicidad.



Relato participante para la asociación ANUA (animales nunca abandonados), Almería

miércoles, 6 de noviembre de 2013

CONCURSO ANIMALES: BRAN

LA HISTORIA DE BRAN, CONCURSO DE RELATOS DE ANIMALES
AUTOR: Isabel Ladelarco



LA HISTORIA DE BRAN




        Me llamo Bran , y mi historia es tan cierta como que soy un bulldog francés.
        Desde cachorrito me recogió un hombre peculiar, andaba siempre en la cocina, removiendo cacharros y intentando inventar recetas nuevas y sabores diferentes. Yo vivía feliz, pues no había conocido nada más, nunca tuve una caricia, ni un abrazo, a veces incluso no sé si era consciente de que yo existía, pero como sus guisos nunca resultaban lo suficientemente buenos, como para servirlos a sus clientes, me llenaba mi pequeño cuenco del resultado de sus inventos: Hacía una masa pastosa con tropezones que a mi me resultaba de lo más exquisita, pero con la que mi dueño nunca quedaba satisfecho, ni siquiera viendo que yo apreciaba muchísimo su receta, y la repetía una y otra vez, yo observaba sus movimientos y me relamía, moviendo la cola, porque conocía todo el proceso: ponía la masa en la sartén, la masa se pegaba a los bordes y al fondo, dejando un sabor un poco amargo pero que yo acababa devorando con gusto.
        Un día, después de otro fracaso, mi dueño el cocinero se enfadó, lanzó todos sus enseres y salió de la casa, Intentando buscar la inspiración fuera de esas cuatro paredes. Yo salí detrás de él , me costaba muchísimo seguirlo con mis patitas cortas, pero él estaba tan ofuscado que caminaba y caminaba sin parar y ni siquiera me veía, empezaba a llover cuando conseguí alcanzarlo, estaba mirando el mar, intenté avanzar hacia él y mis patas se hundieron en la arena…oooh! Sentí pequeñas cosquillas en todos los poros de mi piel, así que me agaché lentamente y giré, la arena se colaba por todo mi cuerpo, pegándose a mi , pegándose a mi pelo mojado, haciéndome unas cosquillas terribles, entonces por primera vez, sonreí, sonreí como sólo los perros felices saben hacerlo, y miré a mi dueño..la expresión de su cara había cambiado, me cogió en brazos, me acarició, me abrazó y diciéndome, buen perro, volvimos a casa.
        Jamás había sentido un amor tan grande al recibir una caricia, ni siquiera mi cuenco lleno había hecho que me sintiera sí, no recuerdo ningún momento tan especial en todos los años que pasé a su lado, un recuerdo que quedaría siempre en mi memoria. Cuando llegamos a casa, me sentó a su lado en la cocina, sacó aquella masa que tanto me gustaba… yo me relamí y moví la colita, pensando que todo seria como siempre y acabaria zampándome su guiso..pero esta vez no, me miró y sacó del armario unos huevos , pan rallado y cogiendo la masa la moldeó hasta darle la forma de mi cuerpo, rechonchito y chiquitín y lo volteó por el pan rayado de la misma forma que yo me había revolcado en la arena, y lo metió en la sartén…
        Durante días estuve esperando delante de mi cuenco vacío, jamás volvió a darme la comida que le sobraba, mi dueño empezaba a ser famoso por su receta (creo que acabó llamándola croqueta) y se olvidó de mi.
        Yo, que durante años fui el único que apreció sus guisos, que fui su fuente de inspiración, me vi sólo y pasando hambre, en la mas absoluta de las miserias, así que, como nunca he sido de compadecerme, salí de casa a buscar algo de comer, vagué por las calles hasta que un coche me golpeó en la parte de atrás de mi pequeño cuerpo.. a partir de aquí podría contaros otra historia de lucha y coraje, de emociones, pero no es el caso..me recogió “el club de kat”, una asociación para animales como yo, y mi vida ahora está completa, cuando quiero sentirme como la primera vez que sentí una caricia, vuelvo a voltearme en el suelo, y siempre funciona.
        Soy un perro afortunado. Ahora vivo en una casa de locos, rodeada de grandes compañeros, mi cuenco siempre está lleno de comida especial para perros, porque la dueña de la casa no inventa nada y tira mucho de congelados, todo el mundo sabe quién soy, de donde vengo y quién fue en realidad el inventor de la receta de mi antiguo dueño, pues dicen que soy famoso en facebook por mis croquetas.



Relato participante para la asociación El club de Kat